La Blanquita Casa nació sin plan y sin apuro.
Empezó como mi manera de poner en valor lo cotidiano: una mesa armada con calma, una pieza hecha a mano, un objeto encontrado en algún rincón.
Todo lo que ves acá pasó primero por mi casa, por mis manos y por mi forma de vivir los espacios.
No sigo tendencias ni colecciones.
Elijo lo que realmente usaría yo: cerámica hecha a mano, vidrio vintage, textiles nobles que acompañan bien y objetos que tienen historia o simplemente buena energía.
La Blanquita es mi casa de fin de semana, mi lugar preferido para cocinar, recibir y mover muebles sin pensarlo demasiado.
Y también es este proyecto: compartir lo que de verdad me gusta, lo que uso, lo que me acompaña.
Soy Andrea Barbosa.